Los hijos de Húrin de Tolkien fue editada por su hijo puesto que la obra no estaba totalmente completa.
Esta nos habla de la primera edad de la Tierra Media que a diferencia de El señor de los anillos es la tercera. He de reconocer que aun no he leído El señor de los anillos, aunque sí he visto las películas; y la verdad es que decidí empezar por el principio. Así pues, una vez leído Los hijos de Húrin, ya puedo leer los demás.
La verdad que la edición que he leído no me ha gustado, no por la novela en sí, si no por el prólogo y las numerosas notas y apuntes que se hacen. Supongo que es una versión muy detallada para toda aquella gente que disfrute con todo lo relacionado con Tolkien.
La novela me ha parecido muy entretenida a la vez que retorcida su historia. Es un continuo dolor y sufrimiento ir contemplando el argumento y obviamente el desenlace no es mejor. Rara vez los personajes consiguen un momento de calma.
Aquí queda la portada:
Y la sinopsis:
Los Hijos de Húrin es una de los grandes relatos que fundamentan la historia de la Tierra Media y se sitúa en la Primera Edad, cuando elfos, hombres y enanos llevaban unos pocos siglos sobre la tierra. Junto con la historia de Beren y Lúthien, es la historia más mencionada en El Señor de los Anillos y en El Silmarilion como referente del heroísmo y la tragedia en la lucha contra el Mal, en la Primera Edad encarnado en la figura de Morgoth. Una historia trágica de amores imposibles, pasiones incomprendidas y guerras sin cuartel entre el Bien y el Mal. Con hombres, elfos, enanos, orcos y dragones.
lunes, 20 de agosto de 2012
martes, 7 de agosto de 2012
RIÑA DE GATOS
Un libro de hace dos años que buenamente ha caído en mis manos: Riña de gatos de Eduardo Mendoza narra el complejo inicio del golpe de estado en la España de 1936 donde todo hervía.
Sin querer, nuestro protagonista principal, Anthony, se ve envuelto en la maraña de dos frentes; su papel consiste en autentificar un cuadro viéndose amenazado constantemente desde el principio e inmerso en un no parar de acontecimientos.
Libro de una lectura fácil que destaca por su sencillez y un punto de humor muy fino, simpático y sutil. Realmente en algunos momentos me he llegado a reír a carcajada no siendo la escena cómica y este es uno de los pocos libros que lo han conseguido.
Aprovecho para recomendar la lectura de "La ciudad de los prodigios" del mismo autor y que fue adaptada a la gran pantalla.
Como siempre,
La portada:
Y la sinopsis:
Un inglés llamado Anthony Whitelands llega a bordo de un tren al Madrid convulso de la primavera de 1936. Deberá autenticar un cuadro desconocido, perteneciente a un amigo de José Antonio Primo de Rivera, cuyo valor económico puede resultar determinante para favorecer un cambio político crucial en la historia de España. Turbulentos amores con mujeres de distintas clases sociales distraen al crítico de arte sin darle tiempo a calibrar cómo se van multiplicando sus perseguidores: policías, diplomáticos, políticos y espías, en una atmósfera de conspiración y de algarada.
Las excepcionales dotes narrativas de Eduardo Mendoza combinan a la perfección la gravedad de los sucesos narrados con la presencia, muy sutil, de su conocido sentido del humor, ya que toda tragedia es también parte de la comedia humana.
Sin querer, nuestro protagonista principal, Anthony, se ve envuelto en la maraña de dos frentes; su papel consiste en autentificar un cuadro viéndose amenazado constantemente desde el principio e inmerso en un no parar de acontecimientos.
Libro de una lectura fácil que destaca por su sencillez y un punto de humor muy fino, simpático y sutil. Realmente en algunos momentos me he llegado a reír a carcajada no siendo la escena cómica y este es uno de los pocos libros que lo han conseguido.
Aprovecho para recomendar la lectura de "La ciudad de los prodigios" del mismo autor y que fue adaptada a la gran pantalla.
Como siempre,
La portada:
Y la sinopsis:
Un inglés llamado Anthony Whitelands llega a bordo de un tren al Madrid convulso de la primavera de 1936. Deberá autenticar un cuadro desconocido, perteneciente a un amigo de José Antonio Primo de Rivera, cuyo valor económico puede resultar determinante para favorecer un cambio político crucial en la historia de España. Turbulentos amores con mujeres de distintas clases sociales distraen al crítico de arte sin darle tiempo a calibrar cómo se van multiplicando sus perseguidores: policías, diplomáticos, políticos y espías, en una atmósfera de conspiración y de algarada.
Las excepcionales dotes narrativas de Eduardo Mendoza combinan a la perfección la gravedad de los sucesos narrados con la presencia, muy sutil, de su conocido sentido del humor, ya que toda tragedia es también parte de la comedia humana.
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